Final de Experto en Coaching

Hace unos meses atrás

que en Eleva me metí

pa ver si yo me enteraba

qué era eso del coaching.

Conviene estar a la moda,

debí pensar para mí,

que esa palabra extranjera

se usa más que el perejil

y paece que es cosa sería,

aunque suene así, así.

Ni corta ni perezosa

en un viaje me embarqué

del que no tenía ni idea

cómo iba a poder volver.

Desde que empezó la cosa

Valeria nos explicó

que érase una vez un coche

en la provincia de Kosc

que trasladaba al viajero,

bien comodico y veloz,

desde el sitio donde estaba

al lugar de su elección.

Y que de ese nombre húngaro

que el transporte mejoró ,

rodando fue la palabra,

como si fuera un balón

y ahora significa líder,

entrenador o mentor.

Se empieza en una palabra

y estás abriendo un melón

y hay que tener mucho tiento

pá no estar abriendo dos,

ni meterte en el bancal

con agüaeras y tó,

como el macho el tío Navarro,

que no sé qué le pasó,

pero cuando te lo nombran

sabes que ya la cagó.

A la postre lo que cuenta

es mantener la atención

y la presencia y el baile,

que se forma entre los dos,

entre los dos personajes

que componen la sesión :

el cliente,que es coachee

y el coach, que puedo ser yo.

Bueno, eso ya lo veremos,

como dijo el invidente,

que esto tiene muchas teclas

y es pa gente inteligente.

Y luego está la empatía,

que ese es factor esencial,

porque si estás en tu mapa

ya no puedes couchear.

No se valen los mapazos,

eso sí que está fatal

y lo que es tuyo o del otro

debes bien diferenciar.

No es sentarse en una silla,

que el cochecito leré

no realizará su viaje

si no lo sabes mover.

No es una conversación,

ni una cháchara de amigos,

ni el salón de los espejos,

ni un cotilleo entretenido.

Cuando avanzas en su enjundia,

acude la PNL

la hipnosis ericksoniana

y hasta un cuarto de juguetes,

que es la sala de Walt Disney

pa llenarte de poderes.

Pero lo mejor del viaje

han sido los compañeros,

¡qué gente tan entrañable!.

¡releñe que hasta los quiero ..!

A veces hemos llorado

con las cosas del coaching,

que no vaya a creer nadie

que esto es solo de reír,

aunque también nos reímos,

por Arturo que es así,

que en este mundo del coaching

todo es dejarse fluir.

Hemos tenido unos profes

de arrebatarte el sentío,

desde Adelina Ruano

a Pablo Calvo, el divino,

casi como un semidiós,

guapo, noble y aguerrido.

¿Y qué decir de Valeria?

La tal Valeria Aragón,

vecinica de Albacete,

tierra de vino y de sol.

En ella vive el hidalgo

de La Mancha en su ilusión

por desfazer los entuertos

de la humana condición.

Y también el fiel Sanchico,

el saleroso escudero,

que dice en clave de  humor

lo que le sale el totejo.

Ah, y si hay que probar algo

echa mano de un recurso

que nos deja anonadados

como si fuera un conjuro.

Pronuncia este pareado :

” Lo juro por mi hijo Arturo ”

y ahí se zanja la cuestión

y se calla todo el mundo.

Con cariño os recuerdo,

maestros y compañeros

y en prueba de mi cariño

estas letras yo os dejo

y os digo con el alma,

en este mismo momento,

clave del aquí y ahora,

que es el mejor basamento,

que jamás de los jamases

olvidaré este trayecto

que comenzó en una clase

y acabó calando dentro.

Aunque decir acabar

no es ser fiel a la verdad,

que si una cosa he aprendido

en esto de couchear

es que este camino

todo está por empezar.

Isabel A.M.Miralles

 

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