Hacia el amor

A cuántos amores hay que renunciar

para sentir el verdadero amor?

Para alzar la respuesta ante la duda

es preciso enarbolar la huella del olvido

y endulzarla en la boca como un beso

de todos y de nadie.

La senda del amor es amplia y estrecha

en su eterno murmullo.

A un solo punto te conduce en su forma

y es en el fondo todos los destinos.

En su lazo florecen primaveras

y en tu ser bailan amaneceres

que multiplican soles.

Hacia el amor no hay nada

que perderse pudiera en la estrategia.

Nada exige quedarse o renunciar.

Todo es uno y completo en el amor.

Acogida gozosa,

permanencia más allá del olvido.

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